Por Capucha Informativa

El Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de San Antonio se encuentra en cuarentena total tras tener 33 casos PCR positivo. Entre los internos contagiados se encuentran cuatro prisioneros políticos; Jordano, Claudio, Jorge y Patricio. Los tres primeros fueron detenidos por el Caso PDI de la localidad ya mencionada, y pronto cumplirán un año presos en dicho CCP. En tanto, Patricio, quien cumplirá la misma cantidad de tiempo, se encuentra con arresto domiciliario por motivos de salud. 

A partir del lunes pasado, la Dirección Regional de Gendarmería decretó cuarentena total en la unidad penal. Esto fue motivado porque casi el 10% de la población penal se encuentra contagiada por Covid-19, incluyendo a un gendarme. A ello se le suma el hacinamiento, ya que en dicha cárcel se debería albergar a 250 personas y no las 346 que se encuentran cumpliendo condena en ese lugar. En suma, los presos políticos y el resto de los internos denuncian las -indignas- condiciones sanitarias, donde lxs familiares deben ingresar mascarillas, artículos de aseo y medicamentos para poder cuidarse. 

Las miserables medidas sanitarias

La pareja de Jordano Santander, Tania Parada, afirmó que la institución no se ha inmutado en prestar ayuda para evitar que el brote pase a mayores. “No ha entrado un médico. Gendarmería insiste en decirnos que sí ingresó uno, pero cuando le preguntamos a nuestros familiares nos aseguran que no ha ingresado nadie a evaluarlos”, sostuvo. 

En este sentido, Parada aseguró que la única medida sanitaria que se ha efectuado fue sólo “cuando vino la Seremi de Salud y dijeron que tenían que tener una hora y media de patio para poder tomar aire y poder ventilarse, porque era la única manera en que el virus se iba. En ese momento se supone que entran a sanitizar su colectivo (pabellón o celda) de los chiquillos. Nos dicen que hay al menos 50 contagiados”.

El medio Resumen señaló que Gendarmería mandó a soldar latones en las ventanas y en la entrada del pabellón donde se encuentran Jordano, Claudio y Jorge. Para la institución es una medida sanitaria de prevención, a pesar de que la ventilación ambiental es importante para evitar que el virus se propague. 

Estos jóvenes, quienes se encuentran contagiados, no poseen los cuidados en el colectivo n°1, y comparten celda con 17 personas más. Este lugar mide 9 metros de largo por 6 metros de ancho y cuenta con apenas un baño, además debería albergar hasta 12 reclusos.

Mientras preparaban con sus abogadas la audiencia de preparación de juicio, la cual se realizaría al día el martes de la semana pasada, “se acercó un gendarme y dijo que tenía que llevarse a los jóvenes porque estaban en cuarentena, porque dos de las personas de su colectivo estaban con síntomas y ellos eran contagios estrechos”, relató Tania Parada.

Origen del brote

Gendarmería informó que el brote fue provocado por las visitas, en tanto lxs familiares niegan la versión y se respaldan con los respectivos exámenes de PCR. En este sentido, acusan a los gendarmes, ya que son los que más exponen a los internos al salir y al entrar al penal. 

Jordano informó a su familia que los colectivos 3 y 4 del penal ya presentan contagios. Sin embargo, Parada reiteró que pese a este brote de Covid el recinto no tiene personal de salud por tiempo completo. “El domingo fui a dejarle remedios y no me los recibieron porque no había paramédico ese día. Es mentira que hay una enfermería, el paramédico solo va de lunes a viernes”, remarcó.

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