Coquimbo, 20 de octubre de 2019 

“Estamos en guerra contra un enemigo poderoso” afirmaba Sebastian Piñera en cadena nacional desde la Guarnición Santiago del Ejercito, atribuyéndole a la revuelta social que en esos días iniciaba su trayectoria las características propias de una “organización criminal”. Aproximadamente tres horas después de aquel discurso que marcaría un precedente histórico respecto a la sistemática violación de los Derechos Humanos por parte de las Fuerzas Armadas y de Orden, Kevin Gómez era cobardemente asesinado por Cristian Care Care, quien le propinó un disparo por la espalda con su escopeta calibre 12 mm. 

La paranoia de la guerra: Muerte por acción de agentes del Estado.

“Vestía un polerón con cierre color gris, levantó ambas manos con un bulto que no logré precisar qué era… circunstancia en que sentí que me iba a agredir a mí o al equipo, por lo que efectué un disparo con mi escopeta marca Ryot repetidora calibre 12 mm, en dirección a dicho sujeto y al suelo”. Esta fue parte de la declaración del imputado del homicidio de Kevin, en un intento por justificar su ataque mediante la absurda argumentación de que un joven desarmado alzando ambas manos le significó un peligro inminente. 

La desesperación de su familia

“Kevin Gómez: Desaparecido desde ayer, después de los disturbios de La Polar. Por favor llamar o hablar en privado” Así se iniciaba la madrugada del 21 de octubre de 2019, la intensa búsqueda de Kevin por parte de sus familiares y amigos.  Victor, hermano de Kevin, lo buscó infructuosamente por comisarías, hospitales e incluso la morgue, para terminar interponiendo una denuncia por presunta desgracia, hecho por el cual fue llamado a identificar un fallecido NN. Era él, el NN ahora es Kévin Gómez: Causa de muerte: “Herida Tóraco Pulmonar por arma de fuego/ sin salida de proyectiles/ homicidio”.

19 de noviembre de 2021: Reconstitución de escena

A 13 meses del homicidio, el autor confeso aún permanece en prisión preventiva pues las diligencias de investigación todavía no concluyen. Así, siendo aproximadamente las 22 hrs. Inició el proceso de reconstitución de escena del homicidio de Kevin, por lo que familiares y amigos se reunieron para presenciar uno de los episodios que quedará en la memoria de la ciudad de Coquimbo y su gente que lucha, el momento exacto en que Kevin es abatido por la indiscriminada acción del cabo 2° del Ejército, quien estuvo presente y a metros de la familia de su víctima, dando declaraciones  y participando de la reconstitución de los hechos. 

Cristian Care Care se convirtió en el primer militar detenido por homicidio simple durante el Estado de Emergencia, sin embargo aún no recibe una condena por su crimen, situación que evidentemente mantiene a la familia de Kevin en permanente tensión y decepción frente al proceso, del cual no esperan más que una justa condena.

La lucha continúa: libertad para nuestros presos, justicia por nuestros muertos

La antigua Plaza de las Américas, epicentro de las marchas en Coquimbo desde el inicio del estallido social y sector preferido para las asambleas territoriales, fue renombrada el día 21 de octubre de 2019 como “plaza de la Revolución Kevin Gómez”, quien tal como Romario Veloz en La Serena, fue asesinado por un agente del Estado en cumplimiento de funciones en un Chile que viola los Derechos Humanos impunemente y cuyas Fuerzas Armadas y de Orden Público suman en la actualidad 31 muertos y más de 5.558 denuncias por violaciones de DD.HH, cifras que lamentablemente van en aumento. 

Kevin Gómez fue un hijo, hermano, padre, amigo y compañero asesinado por levantar las manos frente a un camión militar del escuadrón de guerra que Piñera mandó a las calles. El responsable del asesinato de Kevin no es solamente quien apretó el gatillo, sino toda la estructura jerárquica que estuvo por sobre ese cabo del Ejército, quienes desde los inicios de la Revuelta Popular han hecho uso desmedido de la fuerza represiva de forma desproporcionada y abiertamente abusiva. 

Para construir el Chile digno que tanto anhelaron las calles no bastaba con despertar, también es necesario no volverse a dormir. No más presos por luchar, no más muertos a manos de agentes del Estado. Mantener viva nuestra memoria es un acto político necesario para cambiar la historia.

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