“Somos artistas, podemos decir lo que queremos en ese sentido, porque la literalidad aquí no tiene sentido, estamos en un terreno de la metáfora, de la poesía. Tomarse de eso para hacer una denuncia legal, en un intento de intimidación, de amedrentamiento en nuestra contra, es un ataque directo y violento”, aseguran.

Sibila Sotomayor, Daffne Valdés, Paula Cometa y Lea Cáceres del colectivo LasTesis, conversaron con Interferencia, medio con el que abordaron la arremetida judicial de Carabineros, luego de la demanda que recibieron a causa de su manifiesto Against Police Violence, efectuado en colaboración con las Pussy Riot.

Lastesis, aseguran que se enteraron de la demanda por La Terceramedio que aseguran nunca las contactópor lo que visualizan una operación comunicacional en marcha. La acción judicial, las acusa de efectuar un llamado de “Fuego a los pacos, fuego a la yuta”, en un video publicado en Youtube el 27 de mayo del año en curso.

“La Tercera tiene acceso a esa información y las personas demandadas en este caso, nosotras, no. Las abogadas que nos están ayudando, tampoco han tenido acceso a esa denuncia a pesar que la han pedido en varias oportunidades. Habla de un manejo comunicacional de la situación y que la institución de Carabineros, respaldada por el Gobierno de Chile, está mandando un mensaje de censura a través de los medios de comunicación, sin notificarnos, ni preguntarnos de ninguna manera”, dice Daffne Valdés.

Tampoco se contactaron después. Desde que nosotras aparecimos en la opinión pública, algunos medios nos han seguido a los conversatorios que hemos ido. Nosotras hicimos la crítica hacia cómo abordan las noticias que tienen que ver con femicidios, sobre el uso de imágenes de mujeres, es parte de nuestro trabajo hacer esa crítica”, agrega Sibila Sotomayor.

“Respecto a esta noticia puntual, como La Tercera no se ha comunicado tampoco, no nos genera ningún problema, sabemos que es parte de la prensa que tiene privilegios, que responde a grupos empresariales“, dice luego Sotomayor.

Para el manifiesto por el que se las llevó a la justicia, trabajaron junto al colectivo feminista ruso Pussy Riot, lo que terminó con un video en el que denuncian la brutalidad policial internacional.

En “Manifiesto Against Police Violence”, las chilenas hablan desde la Prefectura de Carabineros de Chile ubicada en Valparaíso, desde donde se refieren a las prácticas autoritarias surgidas en medio de la crisis sanitaria derivada de la pandemia, mientras que en una segunda parte aparece la activista y vocera latinoamericana de Pussy Riot, Wendy Moira.

La demanda fue ingresada a la Fiscalía Regional de Valparaíso el 30 de mayo por la Unidad OS9 de Carabineros. El Ministerio Público, en tanto, aseguró que los antecedentes allegados hasta ahora resultan insuficientes.

Ante la consulta alusiva a qué les parece que Carabineros haya presentado una denuncia contra LasTesis por incitación a la violencia”Sibila contesta que “hacer esta denuncia y filtrar a la prensa para que se entere todo el mundo, incluida nosotras, es una idea absolutamente irrisoria y absurda. Es una falta de respeto tanto para nosotras, como para nuestro trabajo y también para todas las personas que se han estado manifestando, sobre todo después del 18 de octubre en nuestro país, es vernos la cara de imbéciles”.

“Decir que ‘la gente ha cometido estos actos de violencia contra Carabineros de Chile por culpa de estas cuatro mujeres artistas de Valparaíso que trabajan a través de la performances y por culpa de eso a nosotros nos han atacado’, realmente es patético y carece de todo sentido”, agrega Sotomayor.

Somos artistas, podemos decir lo que queremos en ese sentido, porque la literalidad aquí no tiene sentido, estamos en un terreno de la metáfora, de la poesía. Tomarse de eso para hacer una denuncia legal, en un intento de intimidación, de amedrentamiento en nuestra contra, es un ataque directo y violento contra nosotras, pero también en contra de las personas que se han manifestado durante el levantamiento popular. Porque lo que están tratando de hacer, es casi decir que por nosotras Chile despertó, cuando nadie nos conocía en ese entonces. Es realmente sacado de una novela de fantasía, no tiene mayor sentido”, comenta luego Sibila.

Y Lea Cáceres va un poco más allá. “Hay cosas mucho más relevantes que ellos deberían estar investigando, no a cuatro hueonas que hacen arte, por favor“.

“Ellos mismos se han encargado de difamar su institución, no nosotras, ni todas las personas que se manifiestan en la calle, ni los colectivos artísticos que tratan el tema. Ellos mismos son responsables de sus actos, lo que pasa es que no se quieren hacer cargo. Ojalá que internacionalmente ayude a evidenciar esto una vez más”, asegura Dafne.

El gobierno para defenderlos, usó la palabra dignidad, me parece horroroso, no tengo más adjetivos para describirlo. Cuando escuchamos al ministro del interior defender a Carabineros respecto a la denuncia en nuestra contra, pero no se refiere a ninguna denuncia de violación de derechos humanos y que hayan usado la palabra dignidad, es extremadamente ofensivo”, expresa.

“Ahora, que se está jugando con la vida y la muerte. Han priorizado el mercado en vez de la vida de las personas. Están aprovechando esta instancia de desmovilización (pero creemos que no estamos desmovilizados, sino en pausa) para realizar todas estas medidas intimidatorias ante quienes han encontrado la forma de seguir luchando desde el confinamiento”, es la certeza de Sotomayor.

Volviendo al tema de la demanda y la sensación que les genera, Lea admite que esta acción judicial “ya es un hostigamiento”.

“En Valparaíso hace casi dos semanas que estamos en cuarentena obligatoria, tenemos que pedir permiso temporal a Carabineros de Chile y evidentemente estamos ahora en un estado de mayor vulnerabilidad ante esa institución”, complementa Sibila.

“No hemos pedido permisos por ahora y esperamos no hacerlo, porque sí nos sentimos más vulnerables que antes, por ejemplo, a encontrarnos con ellos de frente, a que vean nuestros carnés de identidad y sepan quiénes somos”, transparenta Dafne.

“Además que son una institución conocida por su abuso de poder. En este momento por más que queramos decir, ‘vamos para adelante’ y obviamente que así será, igualmente tengo miedo y es súper incómodo tener que cambiar mi estilo de vida por una institución que me está asustando y no solo a mí, sino a todos los demás. No es justo”, se cuestiona Lea.

Paula, en tanto, releva otro factor derivado de la arremetida judicial de la institución liderada por Mario Rozas. “Esta demanda también vulnera a nuestras familias. La parte buena de toda esta cuestión es que desde distintas instituciones, personas, organismos nacionales e internaciones, desde las artes, la academia, la base social, nos han mandado su apoyo”, cuenta.

“Eso es de un agradecimiento indescriptible, porque es finalmente una forma de dar cuenta que no estamos solas, y que nuestro trabajo trasciende más allá de un solo rubro, sino que problematiza en el activismo, en el conocimiento. Es histórico. Finalmente es una conjunción histórica de personas que estamos luchando por lo mismo. Eso demuestra que la lucha, aunque estemos encerradas, continúa y sigue activa”, concluye.

Fuente: El Desconcierto

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