Durante la mañana de este viernes una gran cantidad de comunidades mapuche de los sectores de Nueva Imperial (Txaitxaiko mapu), Metrenko y Makewe, se han reunido con el fin de realizar una gran manifestación en contra de la instalación de una línea de alta tensión que se pretende instalar en estos territorios por parte de la empresa Besalco.

A esta hora (mañana del viernes 7 de agosto), se dirige la caravana desde Nueva Imperial hacia Metrenko y Rapa Makewe, territorios donde también se han levantado acciones y manifestaciones para detener este proyecto, que atenta contra el kvme mongen (buen vivir) y la espiritualidad que tienen como pueblo.

Resulta que en plena pandemia, sin haberse presentado los planos respectivos a la dirección de obras municipales, sin realizar consulta ciudadana ni consulta indígena conforme lo establece el convenio 169 de la OIT, con informes de impacto ambiental de dudosa fiabilidad y con gran hermetismo sobre lo que se está construyendo en el sector “la virgen”, del fundo de don Patricio Conus, se ha estado avanzando en las faenas para la instalación de la dicha línea de alta tensión.

A ojos de algunos, esta situación está a pasos de estallar y convertirse en la crisis política más grande en décadas a la que se enfrentaría la actual administración de la municipalidad de nueva imperial, esto dada la gran sorpresa y molestia que se ha generado en las comunidades mapuche que se verán afectadas por la construcción de la línea de alta tensión llevada a cabo por la empresa Besalco Energía. Pese a las consecuencias negativas que producen los tendidos de alta tensión tanto en la salud de las personas como en la producción de las tierras y al constante ruido que producen, la empresa omitió la consulta indígena, de hecho, aún no existen conversaciones oficiales en donde se informe a las comunidades afectadas, por ejemplo, de que se les expropiarían terrenos para la construcción de dichos tendidos que superan los 25 metros de altura. En tanto, funcionarios de la municipalidad de nueva imperial, declaran que le han facilitado un espacio a la empresa con fecha 4 de marzo de 2020, en donde se realizó un aviso (por trabajadores), a “un grupo de personas”, hecho bastante cuestionable ya que de dicho aviso ni siquiera se habría levantado un acta.

Desde los territorios afirman que no ha habido una consulta que permita a las comunidades, que son principalmente las que habitan toda la trayectoria por la que pasaría esta línea, su parecer respecto a esta irrupción en sus tierras, faltando una vez más a la aplicación del ya conocido por todos, convenio 169 de la OIT, que permite a los pueblos originarios decidir en cuestiones que les afectan directamente. Además, señalan la carencia de estudios de impacto ambiental.

Fuente: Radio Kurruf

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