Salir a la calle en medio de la pandemia para la población trans se ha vuelto complicado por el hecho de no tener la posibilidad de cambiar su nombre y sexo registral: se han visto expuestos públicamente por Carabineros a ser llevados detenidos para “verificar” por qué una persona con apariencia masculina o femenina tiene documentación a nombre de mujer o viceversa, además de dejarlos a la deriva aumentando las posibilidades de que grupos transfóbicos los puedan atacar.

¿Te imaginas verte expuesta o expuesto en la calle por las autoridades del país y que eso te ponga en peligro de que te golpeen, menosprecien o incluso te maten? Eso es exactamente lo que le sucedió a Fernando Ojeda, un hombre trans, migrante venezolano con residencia en Chile, cuando se topó con un procedimiento de control sanitario realizado por Carabineros al interior de una micro.

“Salí de mi lugar de trabajo y tal cual como sucede con todxs fui objetivo de fiscalización por encontrarse en cuarentena la región donde vivo. Hasta este punto, con mis permisos y salvoconductos en regla todo debía estar bien. Debió haber sido un control más. Pero como persona trans, migrante y venezolana no fue así. Mi carnet de identidad, salvoconductos, pasaporte y documentos legales no me identifican. Pues tienen un género y un nombre que hace 4 años por convicción y felicidad dejé de usar, entonces, naturalmente me sentí aterrado”, expresó Ojeda.

“Ni mis años de empoderamiento ni mis luchas como activista me prepararon para ese momento en el que el funcionario a cargo, en una micro ya saturada de personas, dijera a viva voz, con su voz de autoridad, un nombre y un género que no son los míos… (…) Con el estómago como nudo de soga, de donde pude, saqué la voz y sólo dije, no he podido cambiar mi nombre pues soy venezolano”. Ante lo que el Carabinero le respondió a Fernando, “¿Seguro caballero o dama?, sino tendré que llevarlo para verificarlo”. (Lee el relato completo de Fernando aquí)

Esta es la “nueva normalidad” que miles de mujeres y hombres trans viven diariamente en nuestro país en este contexto de crisis sanitaria. Desde que comenzaron las cuarentenas para evitar la propagación del Covid19, todo el país ha tenido que reformar su forma de vida y trabajo, sin embargo, existen servicios esenciales que tras más de 90 días de cuarentena (incluyendo aquellos días “voluntarios”) aún se mantienen a media máquina.

En torno a ello, dos situaciones graves y lamentables comenzaron a suceder: la primera de ellas fue la suspensión de servicios del Registro Civil, entre los cuales se incluye el cambio de nombre y sexo registral. Y el segundo de ellos es la suspensión o intermitencia de terapias hormonales en los recintos de salud para quienes hicieron la transición, puesto que no entraron en la categoría de “esenciales”.

Registro civil y el trámite de cambio de nombre y sexo registral

Actualmente el Registro Civil no ha estado agendando horas para hacer trámites de cambio, nombre y sexo registral. También pospuso las audiencias que estaban agendadas previamente. “Esto en primera instancia porque inicialmente el Registro Civil ha decidido no hacer ningún tipo de trámite que requiera acercarse y que no sea un trámite… como digamos de vida o muerte”, explica el Coordinador de la unidad de legislación y políticas públicas de OTD Chile, Franco Fiuca.

“Yo he estado conversando con la Subsecretaría de Derechos Humanos, también con la gente del Registro Civil y les he planteado la necesidad de que el trámite pueda seguir funcionando, dado que, en estricto rigor, si bien nadie se va a morir por no hacerlo, creemos, eso sí, puede generar una situación de mucho, mucho estrés, de mucha depresión, igual que pudiese llevar a alguien a tomar la decisión de suicidarse”.

Y es que actualmente, las cifras de suicidio de personas trans son sumamente altas, más de la mitad de la población trans en Chile (56%) ha intentado quitarse la vida y un 84% de ese porcentaje declara haberlo intentado antes de los 18 años, según la Primera Encuesta Nacional Trans (2017) realizada por OTD Chile.

Una de las propuestas que se le ha hecho al Registro Civil desde OTD, es que generen un correo electrónico donde puedan recibir las solicitudes y desde allí puedan dar las horas. De manera que, las coordinaciones se hagan de manera interna y ese correo pueda entregar, por ejemplo, una hora en Puerto Montt, otra hora en Santiago, de tal forma de tener solamente quizás un trámite al día de este tipo por oficina, “que la gente no se nos agolpe en el Registro Civil y que todo tenga la distancia social necesaria para mantenerse a salvo”, expresó Fiuca.

Por otro lado, la Licenciada en derecho, asesora parlamentaria, activista trans y parte de la agrupación Rompiendo el Silencio, Constanza Valdés, explica que, en el caso de la población inmigrante, se exige además que tengan residencia definitiva en Chile, “lo que es dos años y además que su nacimiento esté inscrito en Santiago o la Oficina de Santiago del Registro Civil. Entonces, quizá pueden estar cumpliendo estos requisitos, pero viven en los extremos de Chile y no van a poder viajar a Santiago, porque bueno existe una pandemia a nivel nacional, a nivel mundial y va a haber impedido el reconocimiento legal de su identidad”, connotó.

En este sentido, Fiuca declaró que su objetivo es facilitar el trámite y que “no es nuestro ánimo generar controversia”, además, agregó “que se entienda también que si bien el matrimonio, por ejemplo, es un derecho y que no se están dando horas, el que las personas trans no tengan una cédula que les identifique hoy en día es muy, muy complejo, sobre todo cuando supimos del caso de Fernando Ojeda,(…) porque lo deja al descubierto delante de todo el resto de la gente de la micro”, expresó.

Derechos humanos y Carabineros

Y es que respecto a la experiencia de Fernando cuando lo fiscalizaron en la micro, la agrupación no se quedó de brazos cruzados, y Fiuca se puso en contacto con la Coronel Karina Sosa, encargada de Derechos Humanos de Carabineros de Chile, a quien le manifestó lo riesgoso que eventualmente pueden ser este tipo de situaciones, puesto que cuando esto sucede “no conocemos a la gente que está dentro de una micro, perfectamente podrían ser un grupo de personas que quisieran eventualmente golpear, atacar a Fernando por ser una persona trans y la acción policial en este caso lo deja al descubierto”, narró.

Además, agregó que lo importante para ellos como agrupación es ir avanzando en construir políticas y estrategias que no sean discriminadoras. “Yo creo que hay algunos momentos en que hay que actuar fuertemente, incluso más allá de un diálogo, porque la otra parte no escucha. Pero creo que en este caso tuvimos una rápida respuesta de Carabineros”.

Por otro lado, Valdés encuentra muy preocupante las situaciones que se pueden dar con las autoridades al momento de fiscalizar la identidad y los permisos, “como no existe un enfoque de género ni de diversidad ni de Derechos Humanos en Carabineros, menos en las Fuerzas Armadas, entonces podría ser que fácilmente se den situaciones de discriminación e incluso de violencia en contra de esa persona trans. Pensemos en el caso de que, Carabineras/os considerara que no se encuentra acreditada su identidad y la lleva o lo lleva a una comisaría más cercana, lo cual no es solamente la situación de que efectivamente hay una vulneración de derechos fundamentales, sino que también nos encontramos ante una pandemia donde en este momento la gente la tienen sin distanciamiento social, sin las medidas sanitarias necesarias en los calabozos”, narró.

Tratamientos hormonales

En relación con el tema de la administración de terapias hormonales, hay dos situaciones preocupantes: una de ellas es la escasez de componentes para su fabricación debido a la crisis mundial. Específicamente, comenta Fiuca, algunos componentes de las hormonas que hace Bayer no estaban disponibles, por lo que la empresa no tenía insumos para seguir haciendo algunas hormonas específicas.

Por otra parte, se han recibido testimonios que relatan que algunos hospitales y centros médicos no tienen stock, por lo que no se ha podido dar una continuidad en la aplicación de estas terapias. “Claramente eso es muy complejo para la comunidad, digamos que la terapia de reemplazo hormonal es algo que es de primera necesidad para una persona trans”, expresó Fiuca.

En este sentido, Valdés se encuentra en estos momentos a la espera de una respuesta por parte de los hospitales y recintos para hacer un catastro de los lugares con más dificultades, vía Ley de Transparencia, a la fecha de publicación de este artículo, solo obtuvo respuesta del Hospital Barros Luco y del Hospital Carlos van Buren, quienes confirmaron que si están dando continuidad a las terapias hormonales previa coordinación con cada individuo.

¿Qué pasa si una persona trans suspende repentinamente su terapia hormonal?

Para Valdés, el que los tratamientos hormonales no se consideren como algo “esencial” habla de una especie de discriminación indirecta, “se entiende que es una medida sanitaria a todas las personas, pero lo que están haciendo es discriminar a un grupo de población, produciendo un daño, porque la suspensión del tratamiento hormonal para las personas no significa un hecho de cómo nos va a cambiar un poco la piel de nuevo, o que se va a sentir un poquito mal a la vez. No, implica un desajuste hormonal y en muchas ocasiones, personas trans que ya se han operado lo necesitan para mantener un adecuado funcionamiento biológico de su cuerpo, además de eso, se pueden gatillar distintas situaciones relacionadas también con la ansiedad”.

En este sentido, Fiuca considera que el tema de los tratamientos hormonales ya está más regulado que hace 2 o 3 semanas atrás, pero que es importante tener mucho cuidado con la continuidad de los mismos, para que no haya más testimonios ni denuncias de irregularidades ni que haya personas que vean en riesgo su salud y su integridad física por sólo expresar su identidad de género.

Fuente: El Mostrador

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