Desde hace años existe oposición entre la población del Gran Concepción ante la instalación de terminales marítimos tipo isla GNL para la importación de gas licuado. Diversos proyectos de este tipo afectan a comunas como Penco, Tomé y Talcahuano. Las iniciativas del empresariado han tenido fuertes críticas de parte de la comunidad y organizaciones ambientales que han denunciado los impactos socioambientales de este tipo de instalaciones industriales. En el siguiente texto, vecinas y vecinos de Talcahuano asociados en la agrupación socioambiental «Coordinadora Chorera» esgrimen 10 razones para que se revoque la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto GNL Talcahuano, proceso que se encuentra hoy en los Tribunales Ambientales de Valdivia esperando una resolución. El nombre de la Agrupación socioambiental recoge la costumbre popular de llamar a la gente de Talcahuano como«Choreros o choreras»


Por Coordinadora Chorera* (Agrupación socio-ambiental de Talcahuano)

1. Afectará el humedal Rocuant-Andalién:

GNL Talcahuano necesita construir una estación de descompresión en el humedal más grande del Gran Concepción para conectarse al gasoducto del pacífico, lo que implica afectación a la calidad del aire, a la flora y fauna existentes, con ruidos y vibraciones a la geología, paisaje y turismo, generando destrucción, fragmentación e irrupción de la biodiversidad.

Humedal Rocuant-Andalien

Conservar este humedal es importante al ser una de las principales rutas de aves migratorias, por lo mismo, ha sido identificado y confirmado por BirdLife Internacional como un Área Importante para la Conservación de las Aves a nivel global.

Los humedales nos protegen de fenómenos naturales como inundaciones y tsunamis, es una fuente de agua dulce, limpia el agua y filtra los desechos, purifica el aire y es un sumidero de carbono que permite reducir las emisiones de CO2, lo que aumenta la capacidad de adaptación al cambio climático del planeta tierra.

Caleta Tumbes en Talcahuano

Impedirá el libre tránsito de embarcaciones menores, dañando una de las principales actividades económicas del borde costero de la Bahía de Concepción debido a que el terminal marítimo se ubicará a 3,8 km de éste, cuando los buques que transportarán el gas recalarán cada 15 días.

Perturbará el fondo marino y especies que allí viven, pudiendo afectar la actividad de recolección de algas, recursos bentónicos y pelágicos que las comunidades y caletas aledañas han extraído históricamente. Además, impactará negativamente en la gastronomía y el turismo perjudicando la economía y el futuro de miles de familias choreras que viven de lo que les provee la mar.

3. Es un riesgo para nuestra seguridad:

Terminal marítimo tipo isla GNL para Gas Natural (Combustible fósil)

El proyecto GNL Talcahuano, nos puede exponer a accidentes, fugas y explosiones de gas. Talcahuano es una zona sísmica y proclive a tsunamis como el del 27 de febrero del año 2010. Además, la comuna es una zona naval en la que hay polvorín, bodega donde se guardan armas y pólvora, lugar altamente inflamable.

La balsa flotante de GNL Talcahuano almacenará 100.000 m3 de gas lo que es altamente peligroso considerando los fenómenos naturales que han afectado a la comuna y sus impactos en la población, como lo ocurrido con el terremoto y tsunami del 27/F y la tromba marina en el año 2019. De repetirse alguno de estos fenómenos, con la instalación de este terminal de gas en la Bahía de Concepción, las comunas aledañas al borde costero se podrían ver expuestas ante explosiones de gas.

4. Es un saqueo transnacional:

GNL Talcahuano pertenece a las empresas estadounidense EOS INVESTMENT y STONEPEAK en asociación con ARYA GROUP de La India, capitales extranjeros buscando enriquecerse a costa de las comunidades y la degradación ambiental en Chile.

Su representante legal en Chile es Juan José Ugarte, ex gobernador de la provincia de Concepción y gerente general del casino Marina del Sol. El gerente general del proyecto GNL Talcahuano es Ernesto Vilches Van Rysselberghe, uno de los primos de la senadora Jacqueline Van Rysselberghe.

5. No es energía limpia:

El GNL (gas natural licuado) está compuesto en un 85% por gas metano, uno de los gases de efecto invernadero. Un estudio realizado por el Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT) determinó que durante un ciclo de vida de 20 años -el periodo de tiempo durante el cual se espera que el GNL actúe como combustible “puente” hacia alternativas con menor contenido de carbono- el GNL no confiere ningún beneficio para el cambio climático en absoluto.

El método de extracción del GNL (shale gas), se hace mediante el Fracking (fractura hidráulica) que consiste en inyectar a alta presión grandes cantidades de agua con aditivos químicos y arena para fracturar la roca y liberar el gas metano. Los principales riesgos de este método extractivo es la contaminación del agua tanto por aditivos químicos como por fugas de metano y ocurrencia de sismos.

Extracción del GNL (shale gas), mediante el Fracking (fractura hidráulica) con impactos negativos en el ambiente

La sobreoferta a la que apuesta la industria del gas con dos terminales de gas en la Bahía de Concepción y uno en la Bahía de San Vicente, incrementaría los impactos ambientales y sociales que ya producen las industrias pesqueras, forestal, petroquímica y energética en la región. Recordemos que en el año 2016 el Gran Concepción, que incluye a la comuna de Talcahuano, fue declarada zona saturada de contaminación.

6. No realizó participación ciudadana en la intercomuna:

La PAC (participación ciudadana) es obligatoria en las comunas afectadas por el proyecto.
Este proceso a cargo del SEA (Servicio de Evaluación Ambiental) es fundamental dentro de la evaluación ambiental, ya que permite que las personas se informen y opinen responsablemente acerca del proyecto o actividad, como también, que obtengan respuestas fundadas a sus observaciones.

GNL Talcahuano menciona las comunas: Talcahuano, Penco, Lirquén, Tomé y Hualpén como áreas de influencia, sin embargo, sólo realizó participación ciudadana en Talcahuano.

7. Poder, corrupción y mentiras:

GNL Talcahuano realizó en el año 2016 pagos por 8 millones de pesos al concejal (PS) Eduardo Saavedra, hijo del ex alcalde de Talcahuano Gastón Saavedra. También, pagó 1 millón de pesos a Rafael Díaz, chofer y suegro de Gastón Saavedra, actual diputado del partido socialista.

Estos pagos se realizaron mediante la Compañía de Infraestructura Regional CRI, representada por Juan Ignacio Ugarte titular de GNL Talcahuano, militante DC, ex gobernador de la provincia de Concepción y gerente del casino Marina del Sol.

GNL Talcahuano no sometió a Estudio de Impacto Ambiental el trozo que conecta el terminal de gas con el Gasoducto del Pacífico, eludiendo los impactos ambientales que esto tendría, incurriendo en un fraccionamiento según lo señalado en el art. 11 bis de la ley 19.300 (Ley Sobre Bases Generales Sobre el Medio Ambiente)

8. Queremos dejar de ser zona de sacrificio:

Terminal marítimo tipo isla GNL para Gas Natural

Las zonas de sacrificio son zonas saturadas de contaminación y han sido olvidadas por los sucesivos gobiernos que han seguido permitiendo la instalación de nuevas industrias contaminantes, aun cuando el impacto sobre la salud de las personas y el medio ambiente se vean profundamente afectados.

GNL Talcahuano tendrá una llama de 4mts de altura encendida 24/7 siendo un nuevo foco de emisiones atmosféricas contaminantes al aire en zonas como Talcahuano y Hualpén, categorizadas como zonas saturadas.

Esto nos expone a más enfermedades, entre ellas las respiratorias, que hoy son un punto crítico considerando la crisis social y sanitaria que vivimos.

La comunidad chorera en oposición a la instalación de este proyecto no olvida que tras la llegada de las industrias, Talcahuano fue una de las ciudades más contaminadas del mundo y en el año 2019 el Informe Mundial de Calidad del Aire realizado por IQAir AirVisual elaboró un ranking el cual expone a nivel sudamericano las 30 ciudades con peores condiciones de aire y Talcahuano se encuentra en el puesto número 23.

Protesta contra GNL Talcahuano

9. No se realizó consulta indígena:

El convenio 169 de la OIT establece, entre otros, el deber para el Estado de Chile de consultar las medidas legislativas y administrativas susceptibles de afectar directamente a los pueblos originarios y el SEA debe velar para que se propicie la consulta indígena en los territorios afectados por los proyectos extractivistas.

El proyecto GNL Talcahuano y el SEA, no consideraron a las asociaciones de pueblos originarios Peumayén y Koñintu Lafken Mapu de las comunas de Tomé y Penco respectivamente, las cuales están consideradas como área de influencia del proyecto.

10. Justicia ambiental es justicia social:

En este proceso y camino desde que se inicia la lucha contra los terminales de gas, nos hemos dado cuenta y hemos sido testigos de la devastación que los proyectos extractivistas causan a las comunidades, a las cuales llegan ofreciendo supuestos beneficios, trabajo y mejoras en el entorno, fundamentado en el “progreso”. Esto lo evidenciamos cada día, donde las poblaciones más vulnerables se encuentran a metros de distancia de las grandes industrias, ejemplo de ello son población Gaete y Libertad en Talcahuano, La Emergencia en Hualpén, y la comuna de Coronel, por nombrar algunas. La vulnerabilidad al consumo de drogas y el inminente peligro a padecer enfermedades producto de la contaminación, tienen una estrecha relación con la presencia de las industrias. No hay fiscalización sobre las emisiones, pero los estudios realizados por universidades dan cuenta de una preocupante cantidad de metales pesados tanto en las viviendas aledañas a las industrias y en la sangre de las personas.

Por otra parte, en Latinoamérica, la cantidad de presuntos asesinatos a los defensores y defensoras de la tierra que luchan contra los proyectos extractivistas es alarmante y en Chile son conocidos los casos de Macarena Valdés, Nicolasa Quintreman, Alejandro Castro, por defender sus comunidades, cosmovisiones y significar un obstáculo para los intereses de grandes grupos económicos que vienen a saquear los territorios.

Justicia ambiental, es justicia social por todas las víctimas del modelo extractivista, es justicia por las comunidades, los territorios, la flora y fauna, la economía local, la identidad y el sentido de pertenencia que se ven vulnerados con cada proyecto que desconoce la historia de los pueblos. Justicia ambiental también es justicia por todas las defensoras y defensores de la tierra asesinados, y es justicia social por el derecho a vivir en un ambiente libre de contaminación.

Fuente: Resumen

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