Durante los últimos años y debido a los pésimos resultados en las pensiones entregadas por el sistema de AFP, en Chile se ha levantado un movimiento contra el sistema, criticando precisamente, que falla en lo que debiera ser su fuerte: entregar pensiones dignas.

Las últimas semanas, en el contexto de la pandemia Covid, ingresó una moción parlamentaria que podría transformarse en Ley tras pasar sus primeros escollos en el primer trámite constitucional: el proyecto de ley que permitiría retirar el 10% de los fondos y que a la vez crearía un fondo solidario con aportes del Estado y los empresarios, que permitieran paliar el posible daño previsional del retiro.

Con el paso de los días, la propuesta avanza obteniendo cada vez más adherentes que ven ante las míseras propuestas del Gobierno -que en su ortodoxia neoliberal sigue ofreciendo mayor endeudamiento a los más afectados con la pandemia- lo que podría significar su avance hacia el Senado y la posibilidad de convertirse en ley si es que -hipotéticamente- el presidente no lo vetara ni lo llevara al Tribunal Constitucional, como lo ha hecho con la ley que prohibía el corte de servicios básicos y la ley que ponía fin al cuestionado Servicio Nacional de Menores.

Si la propuesta atravesara -hipotéticamente, repito- los obstáculos legislativos y finalmente, todas las trabas políticas, surge la pregunta que le ha abierto los ojos a gran parte de la población chilena que ignoraba el funcionamiento del sistema de pensiones ¿Tienen las AFP mi 10%?

No debemos dar vueltas en el asunto. Hay que afirmar directamente que las AFP no tienen ese 10%. Para poder entregar el 10% a los cotizantes lo que deben hacer es vender los distintos instrumentos financieros -en el país y en el extranjero- en los que han invertido la plata de todos los chilenos.

Si, las AFP invierten un enorme flujo de dinero “contante y sonante” al sistema financiero nacional e internacional. El capitalismo neoliberal chileno no funcionaría si no le metieran la mano en el bolsillo mensualmente a todos los trabajadores y trabajadoras.

Gran parte del proceso de acumulación de capital chileno depende de esta estrategia de financiamiento, que permite que ingresen cuantiosos recursos a los bancos, el retail y las grandes empresas que funcionan en el país y en el extranjero.

Según datos de la Fundación SOL, tras el análisis del 52,4% del total de los fondos de pensiones invertidos en instituciones que operan en el territorio nacional, el 20,1% está en instituciones financieras (lideradas por el Banco de Chile, Santander y Scotiabank); el 18% en organismos estatales (Tesorería General de la República, Banco Central); el 12,2% en sociedades anónimas (ENEL, Cencosud y Copec); y un 4,1% en fondos de  inversión de capital de riesgo.

Se estima también, que cerca de la mitad de los fondos de pensiones están invertidos en el extranjero. Estas inversiones las manejan otras empresas que prestan servicios a las AFP y cuyos pagos por las operaciones son cargadas también a los fondos, mas no a las administradoras: son las millonarias comisiones fantasma denunciadas por la Coordinadora No+AFP.

Cabe mencionar, que al momento de recuperar los dineros, las AFP deberían vender casi 1.200 millones de dólares, lo que podría desencadenar una desvalorización de los fondos de pensiones. Ello significa que debemos proyectar desde ya, el fin del sistema de AFP y su reemplazo por un verdadero sistema de pensiones.

Uno de los primeros pasos para que eso se produzca, debe ser la nacionalización de los fondos de pensiones hoy entregados a los buitres del mercado transnacional y nacional.

Por estas razones son las defensas desaforadas al sistema y la campaña de terror de los directorios de las AFP por medio de los grandes medios de comunicación y a través de la entrega masiva de correos a los afiliados advirtiendo de los mil infiernos por el posible retiro.

Un error histórico dijo AFP Habitat. “Una medida mal focalizada y regresiva, dado que entrega más recursos a los que más tienen” señaló Jaime Munita, de AFP Capital.

Si los perros ladran…

Fuente: Resumen

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