Anoche Celestino Córdova debió ser trasladado de urgencia hasta el hospital intercultural de Imperial, debido a su crítico estado de salud a 74 días de huelga de hambre. El machi, preso político condenado por el caso Luchsinger Mackay, está exigiendo al gobierno que aplique el Convenio 169 de la OIT y adecúe los procesos judiciales y carcelarios de los presos políticos mapuche, como lo disponen los artículos 8, 9 y 10 de dicho tratado internacional.

Hay que destacar que la situación de salud del machi se encuentra profundamente mermada, no solo por los más de dos meses que lleva sin ingerir alimentos, sino que también por las secuelas que ha dejado en su cuerpo las cuatro huelgas de hambre emprendidas por él anteriormente. Todas se enmarcan en la búsqueda de mayores grados de dignidad para los comuneros mapuche que están presos por participar activamente de las reivindicaciones territoriales de su pueblo.

Desde su vocería, Giovanna Tabilo hizo hincapié en que una respuesta concreta de diálogo del gobierno es urgente. “El gobierno nos debe dar la oportunidad de conversar y explicarle que el machi es una autoridad espiritual nuestra y que no se puede morir, porque si se muere van a tener que asumir los costos que significan la muerte de una autoridad espiritual mapuche y de los peñis de Angol. Desde el gobierno no se han acercado a ninguna de las dos partes. ¿Qué están esperando? ¿Qué se nos muera uno?”.

Las afectaciones del machi van desde descompensaciones en su sistema inmunitario ligadas a la exposición a largos periodos de inanición, afectaciones neurológicas, dolor muscular generalizado e imposibilidad para mantenerse de pie. Recordemos que Celestino Córdova ya no camina producto de esta quinta huelga de hambre y debe trasladarse en silla de ruedas. A eso debemos sumarle la extrema pérdida de peso en estos 74 días de huelga, bajando de 92 a 53 kilos.

Sumado a ello, Celestino Córdova ha presentado constantes anomalías cardíacas, específicamente una bradicardia (latidos más lentos de lo normal). Así lo constató el pasado domingo el Departamento de Derechos Humanos del Colegio Médico de Temuco, que mediante un informe le advirtió a la vocería del machi sobre su critico estado de salud y la necesidad de realizarle chequeos médicos de tipo cardíaco.

Para efectuar dicho control médico, el lunes se le realizó el examen de COVID-19 a Celestino Córdova, con la intención de trasladarlo luego a Imperial, pero su situación se agudizó en las últimas horas de este miércoles, por lo que debió ser trasladado de urgencia hasta el centro de salud intercultural.

Esta es la quinta huelga de hambre emprendida por Córdova, desde que fue condenado en 2013 por su supuesta participación en el caso Luchsinger Mackay. Desde entonces el Machi ha alegado inocencia y ha presionado al Estado chileno a considerar y respetar su calidad de autoridad mapuche, además de denunciar el atropello a los derechos humanos que significan las prisiones políticas de los demás comuneros mapuche condenados actualmente, muchos con procesos irregulares y viciados.

En 2018 estuvo 102 días sin ingerir alimentos exigiendo la salida a su comunidad por 48 horas, para cumplir con su rol espiritual mapuche. Actualmente Celestino Córdova lleva 74 días en huelga, presionando al gobierno para que ratifique el Convenio 169 de la OIT, suscrito por el Estado en 2008 y que hasta nuestros días aún no ha sido considerado. Los comuneros buscan que se permita una salida alternativa a las condenas y prisiones preventivas que pesan hoy contra ellos, obedeciendo el adecuamiento de estas a la realidad cultural, económica y social del pueblo mapuche.

Juan Contreras Jara

Fuente: Resumen.cl

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