Alrededor de 640 mil personas -un 45% de los pensionados- fueron excluidos del beneficio por haberse acogido a la modalidad en la cual el total de sus fondos se traspasó a compañías aseguradoras. Acusan una discriminación arbitraria y recalcan la íntima relación a nivel de propiedad que hay entre grupos económicos que manejan AFP y compañías de seguros, habiendo cinco firmas dueñas de empresas de ambos rubros.

Tras la aprobación del proyecto de ley que permite el retiro del 10% de los fondos de pensiones de las AFP -que contó con un contundente apoyo del Congreso, tanto de la oposición como del oficialismo- miles de chilenos se aprestan a empezar los trámites para obtener parte del dinero de sus montos ahorrados. 

Pero, a la par, otro importante número de pensionados no podrá acceder a esos montos, por la modalidad de pensión que eligieron al momento de jubilarse.

Es así que todos aquellos que optaron por el sistema de rentas vitalicias no podrán obtener el beneficio, al haber traspasado la totalidad de sus fondos a compañías de seguros, y por tratarse de un contrato de carácter irrevocable, lo que les impide cambiarse a una modalidad de retiro programado.

INTERFERENCIA conversó con Sergio Daie, uno de los pensionados que por acogerse al sistema de rentas vitalicias se quedó sin su 10%, y ahora está liderando una iniciativa para reunir a otros afectados por esta situación que él califica como una discriminación “artera y arbitraria”. 

“Como en el Congreso llegaron a la conclusión de que este tema era muy peliagudo, los legisladores eligieron el camino más rápido. Todos somos miembros del mismo sistema de pensiones, pero no se aplicó la medida del 10% a los fondos que fueron a parar a las aseguradoras, aún cuando son parte de los mismos grupos empresariales”, asegura Daie.

En esa línea, su reclamo apunta a que “el sistema de pensiones en Chile es uno solo. El subterfugio de que los fondos ahora los manejaba una compañía de seguros no era un obstáculo para que se hiciera una modificación legal e implicara que se podía darle un derecho al igual al resto de los jubilados”.

Según cifras de la Superintendencia de Pensiones, en la Ficha Estadística Previsional correspondiente a julio de 2020, el total de pensiones pagadas por concepto de Renta Vitalicia es de 633.180 pensionados, por un monto promedio de $ 301.055. Eso, en comparación con el modo de Retiro Programado que alcanza las 767.433 de pensiones con un monto promedio de $ 160.144. Es decir, más de un 45% de chilenos pensionados quedarán sin obtener el beneficio de retiro del 10% de los fondos de AFP. 

Daie comparó esta situación con el proyecto de ley que impulsa el gobierno para, entre otras medidas, ampliar el espectro de instrumentos financieros en los que puedan invertir las AFP, considerando títulos de deuda de mayor riesgo para emplear el dinero de los cotizantes (al respecto ver artículo Daza sobre flexibilizar inversiones AFP: “Solo se busca un financiamiento rápido para las empresas). Lo anterior, en el entendido de que “se parece mucho a lo que se puede hacer hoy, cuando le entregas tus fondos a las compañías de seguros, cuyas regulaciones para sus inversiones son totalmente diferentes a las que tienen las AFP, siendo mucho más estrictas en el caso de estas últimas”. 

A partir de lo anterior, Daie explica que “se pudo haber introducido una modificación también a la ley que regula la renta vitalicia o el decreto que regula las pensiones en general, de modo que los pensionados de las rentas vitalicias pudieran ser parte del beneficio, pero parecen haber acordado con las AFP no tocar a las aseguradoras, considerando que ambos de tipos de empresas están relacionadas”,

En efecto, según pudo comprobar INTERFERENCIA, al menos cinco firmas tienen integrados negocios de AFP y de seguros, entre las que se cuentan el Grupo Sura que adquirió AFP Capital; Principal Financial Group, que adquirió AFP Cuprum; Metlife, que se hizo de la AFP Provida; AFP Habitat que es controlada por Prudential; y Planvital, que tiene como mayor accionista a Assicurrazioni Generali SpA, una de las aseguradoras más grandes de Europa y la más grande de Italia. 

Fuera de juego

Al momento de optar por una modalidad de pensión, los cotizantes deben considerar distintos factores como la cantidad de ahorro reunido a lo largo de su vida; si prefieren dejar herencia o si quieren un monto fijo o variable en el tiempo. Dependiendo de la modalidad seleccionada, la pensión puede ser pagada por una AFP o una compañía de seguros.

En el caso de las rentas vitalicias, se trata de un contrato de carácter irrevocable, donde una Compañía de Seguros de Vida (CSV) se obliga a pagar pensiones al causante y a los beneficiarios. Según explica la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), estos contratos se rigen bajo los modelos de pólizas (inmediata y diferida) y sus adicionales que se pueden contratar, cuyos contratos son desarrollados y depositados ante la CMF, con consulta a la Superintendencia de Pensiones.

Por el gran número de personas que se verá imposibilitado de obtener el beneficio del retiro del 10% de los fondos, Daie asegura que su intención es visibilizar esta situación para que nuevos cotizantes tomen conciencia de los riesgos aparejados a elegir el sistema de rentas vitalicias y para generar presión en torno a los parlamentarios con una ley que, a su juicio, no tomó en cuenta la situación de un gran segmento de la población. 

“Mi propósito es presentar una demanda colectiva para intentar reparar esta discriminación arbitraria, que es producto de un subterfugio perverso que forma parte del trámite previo a la jubilación”, afirmó.

Fuente: Interferencia

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