Estados Unidos vive las jornadas de protestas callejeras más grandes de sus últimos 50 años de historia. En esta coyuntura la ciudad de Portland ha destacado por la cantidad de manifestantes y la gran represión del gobierno de Trump. Aunque las protestas provienen del brutal asesinato del afroamericano George Floyd, llama la atención las grandes protestas en una ciudad con apenas un 6% de población afrodecendiente como Portland. A propósito de esta coyuntura, Kelly Baur, documentalista norteamericana, que vivió durante años en Chile, nos escribe desde esta ciudad explicando el contexto y tratando de responder a la pregunta de ¿Cómo en las últimas semanas una ciudad blanca se transformó en el epicentro de las protestas en EE.UU?

Las Protestas en Portland llevan más de 50 días de forma ininterrumpida

Por Kelly Baur desde Portland, Oregon, Estados Unidos para resumen.cl

Portland es la ciudad más poblada del estado de Oregón y la tercera más grande en la región del Pacífico Noroeste del continente norteamericano, tras Seattle y Vancouver que está en Canadá.

También es una de las ciudades más blancas de todo Estados Unidos y se encuentra en el estado de Oregón que se fundó en el año 1859 como un estado blanco con sus «leyes de exclusión» que prohibía la residencia de personas negras dentro del territorio. Esas leyes existían hasta el año 1926. Por eso el Estado de Oregón solo tiene un 2% de su población que se identifica como personas afrodescendientes hoy en día.
A la vez, en su historia más reciente, Portland ha logrado tener una fama como una ciudad muy progresista y liberal, en el estilo de Hilary Clinton (que ya para EEUU es la izquierda oficial) protegiendo el medioambiente, legalizando la marihuana, aprobando el matrimonio gay, etc.

Sin embargo, desde 2016, el año que ganó Trump, hemos visto una resurgencia de la extrema derecha, más empoderados que nunca por la sensación de tener el apoyo ilimitado del presidente.

Desde esa fecha, las protestas en Portland se han ido enfocando, de manera simplificada, principalmente en los conflictos entre los «Proud Boys» (niños orgullosos) cuyas ideas guardan relación con el orgullo del sistema dominante, es decir extremadamente desigual, racista y machista. Mientras que por otro lado están los «antifa» (anti fascistas) que no significa nada más que personas en contra de la extrema derecha y tampoco es un grupo organizado. Durante este tiempo, Trump ha expresado varias veces su preocupación de “perder Portland” como si los antifa estuvieran a punto de controlar toda la ciudad.

Los «Proud Boys» son, principalmente, de zonas más rurales que ven como su misión rescatar Portland de los «antifa». La mayoría tienen armas y manejan grandes camionetas alrededor de las protestas actuales con sus banderas de Estados Unidos y/o sus banderas pro-policía.

Cuando yo fui arrestada en una protesta en 2017, los militantes de la extrema derecha me llamaron «race traitor» (traidora racial) en los comentarios en internet. Y así se ve que la amenaza que más les asusta a los «Proud Boys» es que los blancos nos vamos a unir con los negros y las otras poblaciones marginalizadas como la rebelión de Bacon (Bacon’s Rebellion) que fue una revuelta de «indentured servants» (criados contratados) blancos y negros. Este es uno de los momentos históricos en que se empezaron a imponer aún más las diferencias de trato a la gente pobre blanca y negra para dividir y conquistar el pueblo oprimido de Estados Unidos.

Los “Proud Boys” (niños orgullosos) son activistas de derecha principalmente de zonas más rurales afuera de Portland que ven como su misión rescatar Portland de los “antifa”.

Volviendo a las protestas de ahora, como muchas ciudades del país, empezamos en Portland con protestas en contra de la policía después del asesinato de George Floyd y Breonna Taylor. Desde el 26 de mayo hasta el 4 de julio habían protestas grandes en toda la ciudad, todos los días.

También las protestas se empezaron a dividir entre ellas como «las pacificas» y «las violentas» y la prensa ayudó en construir un discurso de «la gente negra de Black Lives Matter protestando pacíficamente» en contra de «los anarquistas violentos blancos destruyendo el centro de la ciudad.» Hay que mencionar que las distintas protestas no estaban divididas tanto por las tácticas (violentas o pacificas), sino por el lugar donde se realizaba la protesta y la presencia policíaca que correspondía. Siempre había más violencia en las protestas en donde llegaban grandes contingentes de policía.

Policía federal de distintos puntos de EE.UU. ha llegado a Portland a reprimir con uniformes militares, sin identificaciones y secuestrando manifestantes

Hace dos semanas ya se sentía que la energía iba bajando, en parte por la gente frustrada por las peleas internas del movimiento, mientras que en las calles había cada vez menos gente y menos organización. Pese a esta división impulsada por la prensa, todas las noches había gente afuera del llamado «centro de justicia» que se encuentra entre una corte federal y otro edificio federal.

Frente a esto es que Trump mandó diferentes tipos de policía para «proteger» las propiedades federales. Muchos de estos agentes no tienen identificación y han prácticamente secuestrado y golpeado a muchos manifestantes.

En este contexto, desde el 4 de julio hemos visto llegar: la policía federal que ha subcontratado a empresas de mercenarias privadas como Blackwater, la policía fronteriza y ICE (policía de inmigración y aduana). Y por esa invasión policial ahora está llegando más gente que nunca a las protestas, indignada con la situación.

Hasta el alcalde de Portland, Ted Wheeler, salió a protestar a la llegada ilegal de estas fuerzas federales a pesar de haber sido él mismo el encargado de mandar a los policías de Portland a tirar lacrimógenas y reprimir fuertemente a la gente protestando todas las noches hasta que llegaron los mandados por Trump.

Y con toda su hipocresía, la prensa nacional felicita al alcalde por su valentía de mentira y sigue con el discurso de que Portland es muy progresista y está desafiando a Trump directamente a pesar de haber hecho lo mismo que él hace una semana.

Policía fuertemente armada ha reprimido las protestas

Policía fuertemente armada ha reprimido las protestas

La prensa habla de que todo esto es parte de la campaña presidencial de Trump y quiere usar Portland como un ejemplo de que él va a mantener «la ley y el orden» en este país injusto y desigual. Llamarlo una táctica de su campaña casi lo justifica como algo que quepa dentro de los hechos normales de una democracia. Por lo tanto, hay que reconocer también que las protestas siguen en todo el país, solo que la prensa solo muestra las marchas cuando hay lo que ellos llaman “violencia” y de ahí vuelve a ser noticia. A pesar de que en Portland, las marchas y protestas han sido constantes, hubo un lapso en la noticia desde las primeras noches de “violencia” hasta ahora que ha vuelto y aumentado el nivel de represión.

Realmente lo que sucede parece una invasión dentro del propio país y que ha elegido Portland como su ejemplo para llamarle la atención de los llamados «antifa» o «race traitors» y dividir a la gente lo más posible siguiendo las clasificaciones raciales. Tienen hasta el presidente del NAACP (una organización negra muy conocida nacionalmente) de Portland llamando a las protestas como un espectáculo de gente blanca privilegiada olvidándose del problema principal (el racismo) para hablar de “otras cosas aparte como anti-capitalismo” como si el racismo no tuviera nada que ver con el capitalismo?!?!

Nos hace falta llegar a cuestionar nuestra ilusión de democracia, la supuesta superioridad del sistema capitalista y la disfunción del Estado, pero vamos a ver hasta donde llegamos esta vez sabiendo que fue recién en 2011, con el movimiento Occupy, que volvimos a incorporar la conciencia de clase dentro del discurso nacional, hablando públicamente del 1% de ricos y el 99% de todos los demás .

Viendo el aumento de personas presentes en las protestas ahora y la unión en contra de la policía federal, parece que hay todavía una pequeña esperanza de que algún día seremos más los «race traitors» y «antifa», frente a los derechistas estilo Trump, o los blandos liberales tipo Hilary Clinton o Joe Biden.

Enfrentamientos en Portland por la cadena alemana DW

Fuente: Resumen.cl

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